El arte del bordado en la Edad Moderna
La monografía Vivir entre bastidores: bordado, mujer y domesticidad en la España de la Edad Moderna de Ana M. Ágreda Pino, analiza el desarrollo que conoció el arte del bordado entre las mujeres de condición social elevada desde las postrimerías de la Edad Media y a lo largo de la Edad Moderna. El bordado fue una de las labores textiles utilizadas por la sociedad patriarcal para fijar un ideal de feminidad, el de la mujer laboriosa, doméstica y virtuosa. A través de los trabajos textiles se intentaron controlar los tiempos, los pensamientos y los espacios donde transcurría la vida de las mujeres. Sin embargo, estas hicieron del bordado un recurso creativo, una forma de arte, a través de la cual, combinando técnicas, ricos materiales y variados motivos, realizaron distintos tipos de obras, se transmitieron conocimientos y enhebraron relatos para hacer oír su voz. El bordado fue un mecanismo de dominio, incluso de domesticación de las mujeres, pero a la vez fue un medio de expresión para ellas, cuando no de subversión de los valores sociales imperantes. En esta obra se analizan estas y otras cuestiones y se incide en un aspecto que ya subrayó en su momento Patricia Mainardi: estudiar el bordado es estudiar la propia historia de las mujeres.

